miércoles, 13 de agosto de 2008

Santiago Ten Years Ago - ETAPA 14

De nuevo, una "Salida Dominó". Claro que muchos de ellos no arrancan al momento, sino que preparan la "dura" jornada (¿20 Kilometritos?) con un copioso desayuno comprado el día anterior en los supermercados del pueblo, y unas cuantas cancioncitas para despejar la garganta. Esta es también una etapa clásica del Camino: poca gente no la ha hecho de este modo; y realmente es tranquila. Vas paseando por los caminos, adelantando peregrinos que aún están en fase pretemporada, y charlando con ellos sobre los problemas y las alegrías que os van sucediendo. Y ves al personal con tendinitis, eso que tu ibas rozando por toda la provincia de Huesca, y sigues dando gracias a Dios de que no tengas tú esas cosas, ni que tu tobillo hinchado como una pelota de ping-pong se queje en demasía. Así, te cruzas Mañeru, Cirauqui y Lorca compaginando la cháchara con el ritmo.

Así, adelantando y descansando poquito (perdón por la fantasmada pero uno aquí ya lleva muchos más días que el resto del personal) te plantas en el grupo de cabeza donde un brasileño de Santos y un guipuzcoano de Azpeitia te marcan un ritmo de peregrino-que-quiere-llegar-a-Santiago-y-no-dejarlo-en-el-intento-ni-entretenerse-con-cualquier-excusa-ya-sea-de-tipo-persona-animal-o-cosa. Ellos son mi referencia para superar las últimas dificultades de la etapa, y serán mi referencia durante muchos kilómetros siguientes. Nos volvemos a encontrar zonas en obras, que despistan igual, ya sean en Navarra en Aragón o en la Autopista del Camino. De todos modos, siendo una etapa corta no afectan demasiado unos metros y minutos de más.

Así llegas a Estella con tiempo de hacer tus fotos laborales, comer como Dios manda y darle al tobillo una ración triple de hielo. Ya has cogido el tranquillo de convivir con más peregrinos, y aparte de mis dos amigos de viaje, te topas con muchos caminantes, que pronto dejarás atrás. Otros, como mi pareja de ciclistas favoritos (Eva y Victor, peregrinos de Vinaroz) nos acompañaran con su ritmo tranquilo y sus intenciones culturales durante algunas etapas más.

" Take this broken wings
and learn to fly again
learn to live so free
when we hear the voices sing
the book of love will open up
an let us in
"

Nueva de etapa de encuentros y de recuperaciones de confianza. Un grupo de peregrinos que transmiten buenas sensaciones van apareciendo por el camino. Y también aparecen los primeros temores de abandono, no con la tendinitis que asomaba desde antes de conectar con el camino aragonés sino con un tobillo muy hinchado no sé sabe muy bien por qué ni cómo que requirió de buenas dosis de hielo y de descanso en el Albergue. Un Albergue por cierto en el que viví una de las situaciones más chocantes del camino, cuando un pícaro peregrino de origen extranjero convenció a una perergina también extranjera de que no había ningún problema en utilizar a la vez la ducha, pues el peregrino era profesional de radiología y estaba acostumbrado a los cuerpos con poco tapado... Se puso las botas.

martes, 12 de agosto de 2008

Santiago Ten Years Ago - ETAPA 13

  • Izco - Puente la Reina

Una de las etapas en las que se presenta el efecto Dominó: Te levantas a las 6 y pico, aún de noche, por remordimientos de ser el último del Albergue en salir... Y lo más curioso es que la gente que sale antes nunca lo hace para llegar más lejos, si no para ese peregrinar tan habitual (y, por supuesto, totalmente respetable) de llegar al destino a la hora del desayuno o el aperitivo. Pues esa salida temprana me dejó muy pronto en Monreal a traves de valles agradables y fáciles de transitar. Pero despues de alcanzar allí a mis madrugadores compañeros y desayunar con ellos, el trayecto se complica y se llena de pendientes en ambos sentidos, que rompen piernas, castigan rodillas, lesionan tobillos y te merman las fuerzas. Te salva el ir en varios tramos con un veterano riojano afincado en Barcelona, y las paradas técnicas en pueblecitos como Otano o Guerendiain (este nombre lo he refrescado en la guía, que mi Disco Duro no daba para localizar el pueblecito). Antes de cruzar la Autopista de Pamplona te paras en Tiebas (buen campo de fútbol el suyo) a reposar y recuperar fuerzas, para afrontar un último tramo en solitario entre campos de cultivo, esquivando pueblos como Campanas, Biurrun y Ucar, y finalmente entrar en Eneriz

Ya cerca de Puente la Reina, te hacen la gracia de acercarte la visita a Obanos, en el que simplemente te desvías del camino hacia Puente la Reina para subirlo (¿o mejor dicho, escalarlo?) y volverlo a bajar. Mi ignorancia me impidió determinar los motivos de ese paso.... Mi mosqueo me hizo malpensar de uno. Se admiten comentarios ilustradores. Antes, la Iglesia de Eunate, que sí merece los desvíos que hagan falta; incluso a la gente que viene desde el Camino Francés, que seguro agradecerían el paso por allí.





Eunate: Misterio, Leyenda ... y mucho arte

Y en Puente la Reina puedes considerar que has entrado en el Camino del siglo XX: Albergue repleto, ambiente excursionista y gente con aún pocos kilómetros en sus piernas y algunas ampollas en lo pies. Eso resulta casi traumático para un peregrino con largas etapas en solitario, que se halla perdido entre tanta multitud...(¿Síndrome de Robinson Crusoe?) Pero esto sólo pasa el primer día. Después, al ir conociendo al personal, te integras y te dedicas al descanso mental que supone el andar rodeado de peregrinos, con distintos objetivos o distintos finales, porque no todos acabarán en Santiago; ahora bien, la inmensa mayoría volverán por dónde lo dejaron: al menos esa es la idea.

" No one heard a single word you said.
They should have seen it in your eyes
what was going around your heart.
"

Recuerdo de esta etapa, las contradicciones del día: el sentimiento de ser el último al salir, el de ser el primero al adelantarlos, el de disfrutar del trayecto al principio y el cansino subir y bajar despues de Monreal. Y cómo no, la elegancia y admiración por Eunate ante la decepción de subir y bajar Obanos sin ningún sentido en mis circunstancias. Y esto no se olvida ni 10 años despues.

Etapa 13 - Artieda - Sangüesa

Bajando Artieda, escogido el camino del pantano de abajo, con el correspondiente frio matutino de las fechas. En seguida, el camino despejado se transforma en una ruta por entre espas maleza entre campos o a través de bosque, en el que te llevas toda la humedad posible.

En una de esas salidas a campo algo abierto se te aparece la carretera, y enseguida Ruesta, un clásico del Camino Aragonés, pueblo recuperado a modo cooperativista y en el que puedes encontrar alojamiento y un buen lugar donde repostar a base de un buen café con leche, cosa que no dejamos pasar por si las moscas...

Allí nos topamos con un peregrino fuerte y cañero, que nos había avanzado durante el primer tramo, tomando su desayuno y tramando el siguiente tramo de etapa. Tengo que preguntarle el nombre a la bessona, porque no recuerdo si nombre ni el de su colega posterior, porque sería uno de los personajes de este tramo. De hecho estuvimos haciendo la goma durante todo el trayecto del día.

Pero a la salida de Ruesta, ,un italiano nos hace una de nuestras pocas fotos conjuntas, que no pongo porque creo que está en la cámara que perdí. Creo que este tramo se te puede hacer muy duro hasta Undués de Lerda, pero enganchamos a la fortuna pintada en forma de italiano por mi parte y de alemán por parte de la bessona que nos hicieron muy llevadera la subida al alto por el que cruzamos la Sierra de Leyre. Es un trayecto de subida continua y no esta mal a nivel de pendiente, pero nos pasó volando.

Después el descenso enganchando la vía romana.



El día crece y dejamos el frescor inicial para meternos en lo que es el agosto y su calor en esas áreas. Se avista Undues y es el momento de plantearse el descanso reponedor del día.




Subimos hasta la zona centro, donde, como podía ser de otra manera, una plaza aterrazada con peregrinos copando todos los espacios a la sombra con una silla, una buena cerveza o refresco sustitutivo, y uno de los grandes bocatas del camino... Allí da para estar horas, Aparece el compañero de apoyo del peregrino cañero y se convierten en "los profesores", el matemático y el filósofo, complementarios y divertidos, que también callan más de lo que dicen. Aventuras con el vehículo de apoyo, estropeado, y otras que nos hacen echar unas risas de impulso hacia Sangüesa, con calor seco y propenso a pájaras.

La entrada en Sangüesa se hace larga, también es de esas llegadas en las que ves o te cuentan que el pueblo está cerca y nunca aparece la parte que estas buscando. Allí uno tenía el recuerdo de un Albergue bien cuidado hasta el extremo, llevado por una monjas cuyo origen ordenante no recuerdo. Ahora, se ha municipalizado, y eso la hece perder encanto. A pesar de ello, ninguna queja al respecto. Y no olvidar la propia Sangüesa, lleba de historia y encanto.

En ese Albergue también nos encontramos a una serie de personajes entrañables del Camino, y en especial a un grupo de andaluces que lo hacían de vuelta: veteranos, curtidos en mil peregrinaciones, y un poco hasta el bastón de la evolución que el Camino ha ido llevando durante todos estos años. También, un núcleo familiar de un buen puñado de personas, niños incluídos con los que tambiñen íbamos a compartir algunos encuentros posteriores. No voy a criticar sus motivos y organización de su Camino, pero desde luego que lo comparto muy poco.

Al final, una vez Albergados y acicalados, una gran velada, cerveceando con nuestros nuevos compañeros de viaje, a los que se añadieron después la pandilla de Castellón, alojados en el Camping de Sangüesa, donde terminamos cenando con ellos, con Pedro, nuestro maño favorito, y con los veteranos atletas sevillanos estilo All-Bran: 100% Fibra.



lunes, 11 de agosto de 2008

Santiago Ten Years Ago - ETAPA 12



Una bajada pronunciada por la carretera que lleva al monasterio nos deja en el pueblo de Yesa. A esas horas de la mañana se evitan los coches que deben acudir esos días de visita. Ya hemos dejado atrás el pantano y cambiamos de rumbo dirección Sangüesa. Lo del pantano es agradable como paisaje los primeros kilómetros; despues acabas algo agobiado con tanta agua que "has de dejar correr". Estamos empezando a cansarnos de tanta carretera, a pesar de que el paisaje es agradable. Además, pasamos junto al Castillo de Javier, lugar de obligada parada turística. Son las típicas paradas que luego acabas pagando en horas de retraso, pero que das por bien aprovechadas. En este caso, no debes pasar de largo Javier sin hacerle una visita.




Javier ... Y cierra España!!



La carretera de descenso desde Javier a Sangüesa, se hace pesada (normal y típico: el sol, el cansancio, ....). Y la llegada a Sangüesa es de aquellas tan típicas de ver el pueblo demasiado pronto, y luego parece que no llegas nunca. Una vez bien llegados, el descanso en Sangüesa es obligado, y es lugar que merece un fin de etapa, pero este peregrino no puede malgastar excesivos días, y menos con la cantidad de kilómetros que nos quedan por delante. Afortunados Javier y Guillermo, que pueden y merecen un Camino agradable y más sosegado, descansan esa noche en el fantástico Albergue de Sangüesa.

Bien alimentados y ligeramente descansados, vamos hacia Izco a través de casi 20 Km de puro monte. Empiezas con una subida dura casi desde el inicio, con la que llegas a Rocaforte. Despues, más subida hasta el Alto de Aibar y seguir con continuas subidas y bajadas por entre bosques, prados y animales de pasto. A uno le habían vendido la moto que el trayecto no llegaba a los 15 Km. ... Eso me costó una hora de retraso sobre el horario previsto. Sumada al turismo en Javier y Sangüesa nos da casi la noche. El lado positivo de ese trayectito fue que dejamos de lado la carretera y pisamos camino de monte. (Dejar la moto y coger la cabra)

Izco posee un buen albergue, desconocido para este peregrino de no ser por los monjes de Leyre que nos dieron el chivatazo. Es un lugar estratégico entre Sangüesa y Puente la Reina, y allí encontré un buen ambiente de convivencia entre vascos, norteamericanos y gente de mi tierra, y eso vale a veces más que 3 horas de siesta o unos cuantos kilómetros de menos.

"How does it feel
How does it feel
To be without a home
Like a complete unknown
Like a rolling stone?"

Aquí me dio el ataque de responsabilidad tras hacer el turista en Javier, y eso me llevó a hacer una etapa larga pero agradable, uno de esos puntos que te hace subir la media de kilómetros pero ahorrar a la larga algún día más de etapa. Planificado no estaba, pero siempre las no planificaciones son las que mejor sientan en el camino.

domingo, 10 de agosto de 2008

Etapa 12 - Santa Cilia de Jaca - Artieda

De nuevo, la conexión con el Camino real (el Aragonés) da una tranquilidad a todo el recorrido. Salimos con la besona a tiempo tempranero, en la carretera hacia Puente la Reina de Jaca, sin desayuno, cosa que se nota en el ritmo.

La buena temperatura permite un buen caminar, y la promesa de un buen bareto para desayuno de bocata y café con leche hace que esos primeros kilómetros se pasen sin problemas. El desayuno cumple su cometido y nos da fuerzas para la etapa que se viene encima.

Un poquito más de tramo de carrtera nacional, pero enseguida te desvías camino de Arres, en una mezcla de caminos de concentración y carreteras locales que nos van a acompañar hasta Artieda. El calor empieza a picar, pero la besona resiste y me da buenas sensaciones respecto a los kilómetros que se pueden hacer en este tramo largo de verano. Ahora que no me oye, el mal plan es que la recojan nuestros amigos de Navarra en aquel punto en el que se viera fuera de juego. Pero eso ya se verá en los días siguientes.

Arres la evitamos, pero por Martes sí que apetece una parada, para refresco y alimento frugal. Encontramos un parquecito al final del pueblo donde refrescarnos y hacer el último descanso grande. No había bar, y la verdad es que apetecía una clásica Coca-Cola fresca. Nos acercamos a Mianor. Lo empezamo a ver, pero imaginaros lo importante de la subida para renunciar a una Coca-Cola de esas.

Al final, la subida de Artieda sí que es inevitable. Además a esas horas de máximo calor que se ven compensadas por la llegada al pueblo, y a un Albergue donde pasar unas cuantas horas a la sombra.

Artieda es un pueblo encantador, muy marcado por su posición estratégica ante el embalse de Yesa. Tuvimos una muy buena acogida, con visita por el pueblo incluída, y con una primera cena multitudinaria, donde encontramos un grupo de peregrinos con los que íbamos a compartir algunas jornadas. Destacar de los que ya no encontraremos a una madre y su hijo, con el que realizaba etapas cortas de camino. A algunos de los restantes ya los iremos conociendo.




Ver TYA en un mapa más grande

Santiago Ten Years Ago - ETAPA 11

Con los nuevos compañeros de viaje, hacemos para empezar un trecho de 17 Km. hasta el primer lugar comestible (o sea, donde conseguir comida y bebida) que como era de esperar fue... una gasolinera! cerca de Sigües. De nuevo tenemos una etapa de carretera en la que destacan pueblos que dejamos apartados de la carretera (Esco, Tiermas, ...), algunos muy pequeños, otros incluso abandonados. Apetece echarse una vuelta por ellos, pero eso será en otra ocasión...


Navarra: La Tercera Comunidad. Y sin playa ...



Las temperaturas nos siguen golpeando la moral y recalentando los circuitos, pero no tanto como los veraneantes que vemos refrescarse en los Campings de las orillas del pantano. Son lugares en los que hacemos pausa, siempre para descansar y beber algo, y una principal para comer con contenido. La gente con la que coincides te interroga sobre el Camino (¿De dónde dices que has salido?). Les contamos nuestros avatares por esos caminos de España y les avanzamos nuestros proyectos (llegar a Santiago) y nuestras siguientes vacaciones (¡¡¡El año que viene, playa!!!). Estas paradas, y el arbolado trecho final hacen soportable la subida al Monasterio de Leyre.




Caminito de Leyre, Lerey, Lerey.

El Monasterio de Leyre, además de su vertiente llamámosle turística, es un lugar de auténtico peregrino; durante unas horas convives con los frailes del Monasterio, que te acogen en su comunidad como llevarán haciendo durante siglos. Fue la situación más típica a la hora de encontrar refugio para la noche: llamar a la puerta del Monasterio (Toc, Toc, Toc), un monje que te abre, ("Hola Buenas noches, somos peregrinos a Santiago", bueno, eso era información redundante, pues pinta de turistas seguro que no haciamos), y una Comunidad que te acoge: Ducha, cena y alojamiento: Se recomienda como experiencia poco habitual, sobre todo el ambiente del interior del Monasterio. Y se recomienda también coger velocidad a la hora de la cena: es increíble la velocidad con la que puedes cenar, cuando no hablas ni para pedir el pan!. Y ya que estais allí, asistir a algunos de sus oficios: vale la pena y no os van a comer. Por su situación por encima del embalse de Yesa no es un lugar excesivamente frecuentado por peregrinos. Tal vez eso es lo que lo hace interesante y lo que les permite atender al peregrino del modo en que lo hacen. Tal vez con la multitud, en años sucesivos, ello no será posible.

"

You ask me where to begin
Am I so lost in my sin
You ask me where did I fall
I'll say I can't tell you when
But if my spirit is strong
I know it can't be long
No questions I'm not alone
Sometime I'll find my way home,
Somehow I'll find my way home

"

Etapa mística. Tres peregrinos que no sabíamos dónde íbamos descubrimos ese Leyre que nada tiene que ver con el que visité años atras como turista. Este año no creo que pase por allí, porque igual los cambios en el tratamiento a los peregrinos o las nuevas formalidades que se habrán incluído le quiten ese encanto y ese feeling que pudimos vivir.
Y el año siguiente, mis vacaciones fueron de 15 días en la Costa Brava, a menos de 200 metros de la Playa de l'Estartit....

sábado, 9 de agosto de 2008

Etapa 11 - Estación de Santa María y La Peña - Santa Cilia de Jaca

Sin duda, uno de los tramos más difíciles a nivel de infraestructura. Volver a Santa María y la Peña en condiciones de llegar al Camino Aragones en un día, no resulta tarea fácil.

En este caso, la táctica fue ir a dormir a Sabiñanigo, tras tomar corriendo (el sprint desde la estación de Metro de Hostafrancs hasta la salida del bus nos valió de entrenamiento para este segundo tramo) el autocar hacia Huesca y, una vez allí, otro que nos dejó en Sabiñanigo, donde la bessona acertó de pleno con el hostalillo para dormir.

En Sabiñanigo, el primer canfranero del día hasta la estación, que nos deja un poco más tarde de lo deseado, pero con buenas posibilidades de llegar a horas decentes al albergue que tocaba. Un pedacito de carretera y tira para el monte. Esta etapa montañera es ideal para la bessona: dura, pero con un paisaje que vale la pena disfrutar. Trataré de que no le pille la entrada de Burgos...

Por fin nos ponemos en marcha, y un pequeño tramo por carretera calienta piernas para irnos al monte. Terreno agradable, y más vale porque no es sencillo toparse con pueblos en la zona. Eno es la primera excepeción y el hecho de tener un bar y de estar abierto no quita duda sobra la parada técnica en el lugar.

Viene despues un trecho parecido, pero con la salvedad de que el sol ya lleva 2 horas más y eso se va notando en el cuerpo. Pero tampoco hay que quejarse demasiado, que la montaña quita bastante agobio a las altas temperaturas que van apareciendo. Y en eso llegamos a Botaya, al pie de San Juan de la Peña, uno de los puntos míticos del Camino en esa zona. En Botaya, acabamos preguntando al responsable del único bar donde podíamos beber algo. Allí nos dirigimos y nos refrescamos al son de las aventuras del pueblo.

Las aventuras del pueblo nos la empieza a contar un barcelonés de origen botayeno, que se encarga del bar esos dís y que nos sirve una cerveza con limon bien fresquita. Se añadane a la conversación una señora y uno de los auténticos de allí, que empieza primero con una de fantasmas ("He ido a segar con hoz, como se hace desde siempre", a lo que le contestamos que "Será en los trozos en los que no llega la cosechadora...") pero que despues se integra y nos cuenta sobre el Camino hacia San Juan de la Peña:
- No tiene pérdida: seguid las torres de la electricidad. Yo las puse todas.
Y nos cuenta sobre el camino de bajada a Santa Cruz de la Serós:
- No tiene pérdida: seguid las torres de la electricidad. Yo las puse todas.

Con esas indicaciones, seguro que no nos perdíamos. Así que dejamos Botaya para afrontar el puerto de la etapa de hoy, que empieza suave por la carretera, que pilla pendiente a través del camino que sigue las torres de electricidad, y que alcanza su momento cumbre cuando vemos "allá arriba" el siguiente poste de la luz. A fe que el camino llega allí, pero de poste a poste tardamos y subimos mñas que en todos los postes anteriores juntos. Eso sí, a partir de ese poste, no es que fuera bajada, pero casi.

Y en esas, San Juan de la Peña: el monasterio grande, que para los que hemos visto el pequeño, pues bonito y grande es, pero nada que ver con el antiguo y escarpado en roca. Paramos para comer de modo consistente en el Restaurante que han montado en el nuevo Monasterio y despues nos vamos montaña abajo, siguiendo los mismos postes de la luz, camino en dirección a Santa Cruz y la Serós. Ahí, antes de encontrarlos, anduvimos un poco despistados, con la carretara y el camino al Monasterio antiguo. Total, el típico extra de la temporada que nos hizo un poco más largo el tramo final.

Eso sí, en Santa Cruz, parada de rigor para las Cokes of the Day y para afrontar el último tramo que nos metió en la ruta peregrina. Territorio senderista hasta Binacua, y despues, tramos de peregrino junto a carretera hasta Santa Cilia, que nos recibió bien entrada la tarde en un Albergue sorpresivamente bastante ocupado, y principalmente de peregrinos de más allá de nuestra fronteras.




Ver mapa más grande

Santiago Ten Years Ago - ETAPA 10


Y llegó el gran día !. Conectar con el Camino Aragonés en Puente la Reina de Jaca. Los kilómetros iniciales, frescos y con buen paisaje. Pasas Concilio de largo y por Murillo de Gallego ves uno de los paisajes más impresionantes del Camino: Los Riglos; con su pueblecito al pie, y su ferrocarril por entre esas montañas. Zonas en las que si pasas en la época adecuada, puedes ver mucho deportista de aventura, aparte de los típicos domingueros. Realmente se nota que es domingo. Es carretera agradable y entretenida hasta el Embalse de Santa María. Ojo al pasar por su puente, que no te pillen un par de autocares frente a frente, o pueden invitarte a un baño en el embalse a cuenta de tu pellejo.


La llegada del más justiciero sol coincide con la subida al Puerto de Santa Bárbara, largo y duro por carretera, que no lo pintan tan eterno como en realidad es: entretenido y con bosquecillo primero, pelado y duro despues. El final feliz es una pequeña fuente en su cima, de la que nos habían avisado podría no estar. Realmente, es de poco chorro, pero a esas alturas no hay que ser tan quejica. Fuente a conservar si aquello se convierte en paso de peregrinos, porque las condiciones en las que se llega agradecen ese refresco.


El descenso es más corto y llevadero, si algo puede ser considerado así en esas alturas. El paso con mirada envidiosa cerca de la piscina de Bailo (el peor enemigo del peregrino es ir topandote con todas las piscinas del pueblo y particulares, que a veces parecen haber sido puestas a posta junto al Camino con fines poco solidarios) y la obligada parada en Puente de la Reina de Jaca, donde uno se anima a continuar por el recien alcanzado Camino Aragonés algún kilometrito más. Más aún si te cruzas con una pareja de vecinos (Cornellá y Sant Boi). Este peregrino toma la opción de "arriba del embalse de Yesa", y se acerca a Berdum, donde ya coincidimos con un ciclista de nuestra tierra (saludos Alella!! ) y con peregrinos a pie (los primeros!) que empezaron en Jaca. Eso nos alegrará las etapas. Y por fin, una buena cena (Balaguer y Tamarite aparte) con ambiente peregrino!


" People keep talking about me baby
They say I'm doin' you wrong, doin' you wrong
Well don't you worry, don't worry, no don't worry mama
Cause I'm right here at home

"

Pues se cumplió ese objetivo principal, y ello implicó el encuentro con la gente peregrina, que te anima, que te hace seguir andando más allá del porrón de kilómetros que habias hecho. También inolvidable esa Santa Bárbara, donde puse un Isostar debajo del chorrillo y me tire media hora bebiendo y llenando del agua que allí salía.

viernes, 8 de agosto de 2008

Santiago Ten Years Ago - ETAPA 9

Y al noveno día descansó otra vez el peregrino. Una nueva y necesaria etapa de descanso (¿De dónde dices que saliste?). A pesar de que no fue de las más cortas en kilómetros, sí fue un descanso psicológico importante. Por la mañana, paseo y compras por Huesca, donde todos ya preparaban las fiestas que se les avecinaban. Habrá que volver un año por estas fechas sin el chip de peregrino.

Esta etapa y la siguiente no son muy académicas peregrinamente hablando, puesto que se hicieron prácticamente en su totalidad por carretera, pero el objetivo era conectar con el Camino Aragonés en dos días y evitar nuevas versiones del Toi Perdio, que ya me estaban colgando más que el Windows 95. Así que al mediodia se abandona Huesca por la Nacional rumbo a Ayerbe, pasando por Esquedas; bueno, más que por Esquedas, por su gasolinera (el mejor amigo del peregrino en carretera: bebidas frescas, lavabos,.... ), y eso que el restaurante de al lado hacia una pinta.... Pero tras la parada de rigor en la gasolinera caminas hacia Plasencia del Monte, y allí evitar durante algo más de una hora el sol castigador: ya se sabe, una buena fuente y una buena sombra para extender la esterilla.

La carretera no es el habitat natural del peregrino, pero tiene sus alicientes: la moral que te inyectan algunos conductores, sobre todo la gente de la Cruz Roja, que te saluda todo lo efusivamente que pueden desde sus coches blancos. El peregrino agradece mucho esas muestras de apoyo en cualquier lugar de su camino. A veces, sin embargo, también te encuentras con algún gracioso (eso fue camino de Berdum) que añade a la mofa algún famoso gesto con los deditos: los pensamientos, palabras, obras y omisiones del momento no son reproducibles....

Antes de la llegada a Ayerbe uno tiene la novedad de empezar a topar con nuevos peregrinos, todos ciclistas, que buscaban conectar rapidamente con el Camino Aragonés. Bastante más frescos y con esa moral que se tiene en las primeras etapas. Uno que ya lleva sus días, ya se mira todo de otra forma: con la piel pelada con el sol, con las primeras molestias musculares, y con un tobillo algo tocado, aprovecha Ayerbe para descansar, y para empezar a subir el ánimo ante la proximidad del Camino Aragonés.


" Hey man I'm alive I'm takin' each day and night at a time
Yeah I'm down, but I know I'll get by
Hey hey hey hey, man gotta live my life
Like I ain't got nothin' but this roll of the dice
I'm feelin' like a Monday, but someday I'll be Saturday night. "

La calma tras la tormenta. Tocado por la etapa anterior y sobre todo muy quemado por los continuos despistes del Camino, me decido a tirar por carretera hasta pillar el camino aragones. Filosofía durante el trayecto, excelenta acogida en Ayerbe. Buen lugar para relamerse las heridas.

jueves, 7 de agosto de 2008

Santiago Ten Years Ago - ETAPA 8


"La Leyenda del Somontano

"

Para los profanos geográficamente hablando, esta etapa les parecerá una más, que va entre una localidad importante de Huesca y su capital. El que esté geográficamente situado...que se haga una idea. Y es que esta etapa es de las de una y no más. Porque cruzar el Somontano ("trocico" a recorrer en esta etapa) en las condiciones en que fue cruzado es una invitación a la retirada del peregrino. Más de 60 Km. bajo unas condiciones climáticas salvajes, y con el aliciente de un par de versiones del Toi Perdio que añadieron algún km. extra a la etapa.

Fortuna hubo que la salida de Monzón se hizo en buenas condiciones físicas, y con ellas se atravesó gran parte del Somontano. Primero, un tramo de carretera, y despues de un pequeño tramo algo deprimente (tuberías, escombros, zonas industriales) nos acercamos por una pista hacia Selgua. Muy parecido el camino hacia Ilches y finalmente Berbegal, encima de un montículo que tela marinera el subirlo casi a mediodia con unos cuantos kilos encima (no de más, que esos ya se estaban dejando gota a gota de sudor).


Al fondo y arriba, Berbegal: En pleno Somontano.


Estos tramos se caminan bajo el sol y entre las manadas de insectos que habitan arrozales y cereales, que te dejan recuerdos en la piel durante varios dias. Cerca de Berbegal, hay un bosque que da respiro, y dicen que una ermita, pero supongo que escondida tras los árboles. La salida de Berbegal entre y a través de campos de cereales endurece el Somontano, especialmente desde Berbegal a LaCuadrada. Todo esto te deja en Pertusa con cansancio extra. Allí es donde un peregrino en condiciones normales debe pasar la noche, albergado por la gente de Pertusa en su polideportivo.

Pero San Lorenzo en Huesca por San Lorenzo es mucho San Lorenzo, y no se puede echar por tierra el trabajo de las chicas "Tívoli" por lograrte alojamiento en días tan complicados. Hablando de Lorenzo, en la salida de Pertusa y al paso por Antillon ya empieza a ganarte la partida. Las cosas empeoran si al seguir por la montaña, te cuelas de desvío, no divisas nunca la Ermita de San Gregorio, y sales en Blecua cuando deberías salir en Pueyo de Fañanas (Toi Perdio v5.0). Para amenizar el entuerto, los kilómetros a recuperar deben hacerse por carreteras largas y rectas a unas horas (4 de la tarde) poco apropiadas. En eso llegas a Fañanas sin agua ni en los botes de Isostar ni en la garganta, con lo que no te queda más remedio, y aún pecando de subjetivo, que considerar a la fuente de Fañanas como la Fuente Oficial del Camino de Santiago en el Somontano. Buena, fresca y oportuna agua la suya!.

Ese agua y algo de comida te dan fuerzas para afrontar el final del Somontano con la ilusión de llegar a Huesca, cansado pero con el objetivo cumplido. Pero los kilómetros, el sol, los años y las piernas empiezan a pesar demasiado. A la salida de Ola, se hace el último ascenso antes de Huesca, en el que de nuevo se agradece a Toni y Juan Pedro nuestras carreras preparatorias subiendo Montjuic. El problema aparece en una bajada escarpada y con mucha pendiente que castiga duramente, cual defensa contundente y leñero, pies, tobillos y rodillas del peregrino más preparado y entusiasta. Todo este cúmulo de circunstancias y la nueva ausencia de la necesaria orientación geográfica de un mapa, permite un margen de error que nos lleva a coger la dirección equivocada (Toi Perdio v5.1). Resumiendo, fuimos a parar a Belestar en lugar de a Tierz. Tampoco es que acabaramos en Barbastro, pero de nuevo unos kilometros de regalo por carretera nos hicieron llegar a Huesca de noche, con una lentilla menos y casi a rastras. La Leyenda del Somontano casi acaba con el peregrino, pero el llegar a Huesca, del mismo modo que días antes llegar a Igualada, nos confirmó que algo muy grave debería ocurrir para no cumplir con el Camino.


" Come on, now.
I hear you're feeling down.
Well I can ease your pain,
Get you on your feet again. "

Esta fue la ETAPA del Camino. Una temeridad, un desafío a todo y a todos, y un punto de inflexión para eso de las animaladas peregrinas. Nunca he repetido estado como con el que llegué a Huesca. Ni cómo conseguí esa noche tomar una pizza, porque no podía ni cortarla con cuchillo porque se me enrampaban las manos. Seguro que en las condiciones de esta año hubiera sufrido aún más, pero también es verdad que, tal como está ahora marcado, hace 10 años hubiera sufrido mucho menos.